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Delitos

A la cárcel por una manzana!!

Muchos clientes y amigos me preguntan con frecuencia dudas prácticas y cotidianas de los delitos y sus consecuencias penales. Cosas que, a lo mejor, vistas desde fuera, no acaban de entender, les extrañan y parecen una injusticia.

Por ese motivo y con el objeto de resolver vuestras inquietudes voy a ir colgando una serie de artículos que, en tono desenfadado, pretenden dar explicación a alguno de los misterios más insondables del Derecho Penal.

Un claro ejemplo de lo que os hablo es cuando me preguntan, tras leer una noticia en el períodico o verla en televisión (la inmensa mayoría de las veces sesgada, incompleta y alterada todo lo que el amarillismo democrático permite):

Oye JOAN, tú que sabes de esto… ¿cómo es posible que metan al pobre PERICO DE LOS PALOTES en prisión por haber robado una manzana hace varios años?

Normalente esta pregunta va seguida de un clamor contra lo injusta que es la Justicia o afirmaciones al uso como “esto sólo pasa en ESPAÑA!”.

Así que, he decidido coger el toro por los cuernos y tratar de explicar por qué, en efecto, es posible ir a la carcel por haber robado una manzana o un pollo (figura muy recurrida también en este tipo de noticias).

Y es posible acabar ‘a la sombra’ por una razón que nada tiene que ver con el consabido ‘somos un país de pandereta’, sino con un error conceptual de base que divide a la población en tres grupos.

Grupo 1.- Este primer grupo y por lo que he podido apreciar a lo largo de todos estos años de ejercicio, engloba a la mayor parte de la población de a pie, la cual tiende a pensar que el robo y el hurto son lo mismo o muy parecido y usan uno u otro término de forma indistinta y según les viene (si bien gana por goleada el uso del término ‘robo’ para referirnos a cualquier tipo de sustracción).

Grupo 2.- Otro porcentaje de gente sí sabe que hurto y robo son cosas distintas pero no saben muy bien dónde está la diferencia, siendo común atribuirla al valor de lo sustraído (hurto = poca cosa y robo = mucho).

Grupo 3.- Finalmente, encontramos otro porcentaje de población que sí son conscientes de que hurto y robo son cosas diferentes y atribuyen el hurto a las sustracciones al descuido y el robo a las sustracciones usando una violencia más o menos grave.

Pues bien, mientras que los representantes de los grupos 1 y 2 se equivocan, los ciudadanos del Grupo 3 aciertan en sus pensamientos y nos acercan un poco más a resolver el misterio de que PERICO DE LOS PALOTES ingrese en prisión por robar una manzana.

En efecto, como ya habréis deducido, la diferencia fundamental entre robo y hurto radica en que el robo SIEMPRE se lleva a cabo con violencia o intimidación en las personas (el típico ‘tirón’ o el no menos típico ‘dame todo lo que lleves o te pincho’) o fuerza en las cosas (‘Manolo, han roto el parabrisas y nos han robado la radio del coche!’)

Y éste es el motivo por el cuál nuestro amigo PERICO DE LOS PALOTES tendrá que ingresar en prisión por robar una manzana. Porque esa manzana no fue sustraída al descuido sino con violencia o intimidación (por ejemplo entrando en una frutería, navaja en mano) o con fuerza en las cosas (por ejemplo entrando en la misma frutería, por la noche, rompiendo el cristal de la ventana).

Si PERICO DE LOS PALOTES ha usado violencia o intimidación en las personas o fuerza en las cosas acabará en prisión (según la gravedad de la violencia ejercida) por mucho que sólo se haya llevado una manzana de ‘a euro el kilo’.

Así que ya sabéis, calificar una sustracción de hurto o de robo NADA TIENE QUE VER CON LA CUANTÍA O VALOR DE LOS OBJETOS SUSTRAIDOS SINO, ÚNICAMENTE, CON LA CONDUCTA VIOLENTA EMPLEADA POR EL DELINCUENTE PARA CONSEGUIR EL OBJETO DESEADO, SEA ÉSTE UNA MANZANA O UN FERRARI ÚLTIMO MODELO.

Joan Fenosa

29.139 ICAB

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