Todo el mundo es consciente de la obligación de utilizar el casco cuando se está circulando en moto. Pero, ¿sólo cuando circulamos en moto? Por otra parte en qué medida puede afectar en el caso de tener un accidente que no llevemos el casco.
Debemos distinguir los vehículos a motor de los vehículos sin motor:
1. Vehículos a motor
Es obligatorio el uso del casco homologado o certificado:
Se exceptúa el uso del casco:
2. Vehículos sin motor
Es obligatorio el uso del casco homologado o certificado los ocupantes de bicicletas cuando circulen por vías interurbanas, salvo en rampas ascendentes prolongadas o por razones médicas que acreditarán con el certificado correspondiente, o en condiciones de extremo calor.
¿Qué consecuencias negativas podemos sufrir en el caso de que no llevemos el casco?
En principio son dos las consecuencias negativas, al margen del riesgo para la salud: la multa administrativa correspondiente y la repercusión que puede tener esa circunstancia respecto de la indemnización del accidente.
La infracción por no usarlo supone una sanción grave (91 a 300 euros de multa), además de la pérdida de 3 puntos.
En caso de que el acompañante no lleve casco, la responsabilidad recaerá en el conductor.
El uso del casco es obligatorio. Por tanto no utilizarlo va a suponer que, al margen de quien haya sido el responsable del accidente, una coparticipación por nuestra parte en el resultado de las lesiones. Ello va a conllevar que si las lesiones se producen en la cabeza por no llevar el casco nuestra indemnización podrá ser reducida en un porcentaje que fijará el juez.
Atención: Esta merma de la indemnización sólo se produce respecto de las lesiones sufridas, en el caso de no llevar casco, en la cabeza. Lógicamente si sufrimos lesiones en la pierna no veremos menguada nuestra indemnización por no llevar casco.
Consejo: Por tu seguridad utiliza siempre el casco
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